En los últimos días, la gestión del presidente de la ciudad, Juan Vivas, ha vuelto a estar en el centro de atención, esta vez debido a su decisión de mantener en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria a individuos expulsados por indisciplina y transfuguismo por el PSOE. Esta acción no solo ha generado controversia, sino que también ha puesto de relieve la importancia de la transparencia y la ética en la administración pública.
