Los datos no admiten maquillaje: en la primera quincena de 2026 las entradas por vía terrestre han aumentado un 273%, mientras las rutas marítimas han desaparecido como por arte de magia. Y Ceuta, una vez más, va por libre… o mejor dicho, la hacen ir por libre. Mientras en el resto de España la inmigración cae un 60%, aquí se dispara. No es una anomalía estadística, es una señal política.
