La burocracia, a menudo, confunde el celo administrativo con la sospecha sistemática. La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia, que enmienda la plana a la Delegación del Gobierno y reconoce el derecho a visado de una trabajadora transfronteriza, abre un melón que va mucho más allá de un expediente jurídico: toca la línea de flotación del sentido común laboral en Ceuta.
