En la madrugada de la Navidad se ha vuelto a poner de manifiesto que la presión migratoria es algo con lo que debe convivir nuestra ciudad. La situación como frontera sur de Europa motiva que, periódicamente, los ceutíes tengamos que toparnos con noticias relativas a intentos de asaltos masivos del vallado, llegada de pateras o MENAS intentando entrar en los barcos. Es el pan de cada día.
