En la frontera del Tarajal no cambia nada o casi nada. Ni con zona de embolsamiento de vehículos ni sin zona de embolsamiento. La vida sigue prácticamente igual en el entorno fronterizo.
En la frontera del Tarajal no cambia nada o casi nada. Ni con zona de embolsamiento de vehículos ni sin zona de embolsamiento. La vida sigue prácticamente igual en el entorno fronterizo.
A pesar de que durante las fechas navideñas se ha acordado suspender el porteo de mercancías entre los dos lados, los atascos y las aglomeraciones continúan siendo habituales en el entorno de la frontera para seguir provocando que muchos ciudadanos descarten la posibilidad de cruzar a Marruecos o venir a Ceuta. Es así de sencillo.
La frontera sigue siendo un caos y nadie da con la tecla para evitar las imágenes totalmente tercermundistas que sigue ofreciendo esta zona de la ciudad.
La verdad es que ya hasta resulta cansino hablar de este asunto que, un día sí y otro también, genera siempre la misma noticia y la misma imagen. Una pena.

