Existen situaciones en la Administración local que no se pueden llegar a entender, y la del interventor de la Ciudad Autónoma es una de ellas. Ya no solo por la mala praxis demostra desde hace meses e incluso años, sino porque este señor se encuentra en una situación de ilegalidad continuada en el tiempo a la que no se le pone remedio por parte del presidente de la Ciudad, que prefiere mirar hacia otro lado en vez de atajar esta situación de forma inmediata.