Existen situaciones en la Administración local que no se pueden llegar a entender, y la del interventor de la Ciudad Autónoma es una de ellas. Ya no solo por la mala praxis demostra desde hace meses e incluso años, sino porque este señor se encuentra en una situación de ilegalidad continuada en el tiempo a la que no se le pone remedio por parte del presidente de la Ciudad, que prefiere mirar hacia otro lado en vez de atajar esta situación de forma inmediata.
Existen situaciones en la Administración local que no se pueden llegar a entender, y la del interventor de la Ciudad Autónoma es una de ellas. Ya no solo por la mala praxis demostra desde hace meses e incluso años, sino porque este señor se encuentra en una situación de ilegalidad continuada en el tiempo a la que no se le pone remedio por parte del presidente de la Ciudad, que prefiere mirar hacia otro lado en vez de atajar esta situación de forma inmediata.
Y es que el señor José María Caminero tiene una compatibilidad concedida para ejercer el desempeño de funciones en los distintos organismos públicos de la Ciudad Autónoma.
No se entiende cómo el Ejecutivo local y su presidente miren hacia otro lado en este asunto, en una compatibilidad concedida en 2014 que no se ajusta a la ley por mucho que se le haya concedido y que sin embargo se sigue permitiendo.
Con los numerosos golpes de pecho que se da el presidente y el gobierno al indicar que son férreos defensores de la legalidad, parece que no siempre es así, y permiten ilegalidades como la compatibilidad del interventor. No se entiende tampoco que la secretaria general permita esta cuestión y que el propio interventor, tan recto y legal que se considera, no asume su responsabilidad y rechaza dicha compatibilidad para no seguir anclado en la ilegalidad de la misma.
Vivas, sabedor que lleva más de una veintena de años en el cargo y que su tiempo en política ya no se va a alargar mucho más, no le importa mantener este tipo de ilegalidades ya que, si lo ha ido haciendo y nadie le ha dicho nada, pues lo va a seguir manteniendo y que venga otro a arreglarlo si quiere.
