El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, planteará a su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, la necesidad de reactivar las vías de devolución de migrantes en situación irregular para volver a los niveles anteriores a la pandemia.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, planteará a su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, la necesidad de reactivar las vías de devolución de migrantes en situación irregular para volver a los niveles anteriores a la pandemia.
Este miércoles se volvía a recuperar el cadáver de un súbdito marroquí enfundado en traje de neopreno que había intentado alcanzar las costas españolas en busca de un futuro mejor y sin embargo lo que ha encontrado ha sido la muerte. Si este martes se recuperaba un cuerpo sin vida en la playa de La Ribera, este miércoles se hacía en la playa del Chorrillo, demostrando que cada vez son más los inmigrantes que salen huyendo de Marruecos en busca de una vida mejor.
El título de esta columna nos recuerda a la famosa película 'Todos los hombres del presidente' protagonizada por Robert Redford y Dustin Hoffman y que relataba el escándalo del 'watergate' que terminó con la dimisión de Richard Nixon, pero aquí en la ciudad ni dimite nadie y sin embargo siguen los escándalos.
Estos días hemos escuchado que los menas no deben estar en los centros de menores sino en Marruecos, pero quizás no sea esa la fórmula. Es cierto que Ceuta no debe ser la que tenga que soportar la presión que otro país quiera imponerle, pero aquí no se trata de que todos los menas vayan a Marruecos, sino que vayan con su familia, sea del lugar que sea. Un menor siempre tiene que estar al lado de sus padres, ya sean de Marruecos, o de Portugal o de Shangai, por ello, decir que todos los menas tienen que regresar a Marruecos es erróneo.
Lo que está ocurriendo con este Gobierno está pasando de castaño oscuro. Y es que, a cualquiera que se le diga, seguro que nos llamaría tarados al no creerse lo que hoy por hoy ocurre en España; y es que aquí, desconozco los motivos que mueven a ello, los golpistas y los violadores tienen muchos más derechos y están más protegidos que los agentes de la ley.