El Foro de Economía y Política Regional celebrado ayer ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de los fondos estructurales para la estabilidad y el desarrollo de Ceuta. Sin embargo, la realidad que subyace bajo esta aparente benevolencia financiera es mucho más sombría de lo que nos gustaría reconocer.
Es urgente que las autoridades, lideradas por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, tomen medidas concretas y efectivas para resolver un problema que parece haber caído en el olvido de las autoridades competentes: el temido badén en la zona de Benítez, apodado "el rompecoches", "rompecamiones", y hasta "rompeautobuses".
La justicia es el pilar fundamental sobre el que se construye una sociedad civilizada. Es el baluarte que garantiza la seguridad y protección de los ciudadanos, y su importancia se manifiesta más que nunca en tiempos de desafíos como el terrorismo. Sin embargo, la reciente sentencia que propone apenas 58 años de cárcel para el yihadista responsable del brutal asesinato del sacristán en Algeciras es una afrenta a la justicia y a la memoria de la víctima.
En una ciudad en constante movimiento como la nuestra, la eficacia de los servicios municipales es vital para el funcionamiento adecuado de la sociedad. Sin embargo, nos encontramos ante una situación preocupante y que clama por una pronta solución: la falta de vehículos para los notificadores de la Ciudad de Ceuta.