El próximo 21 y 22 de septiembre, los submarinistas voluntarios de la Red de Vigilantes volverán a sumergirse, pero esta vez no solo para admirar la belleza del fondo marino, sino para librarlo de las basuras que invaden nuestras aguas. Este esfuerzo conjunto, que involucra a 45 clubes y escuelas de buceo en diversos puntos del litoral español, desde Andalucía hasta Ceuta y Melilla, es un ejemplo claro de cómo la sociedad civil puede marcar la diferencia en la protección del medio ambiente.
