Cuando parece que el Gobierno ya no puede sorprender más a la sociedad, vuelve a surgir una nueva polémica que da al traste con esa esperanza. Mucho se ha estado hablando en estos días de la empresa pública Tragsa y de la intención del Gobierno de Vivas de encomendarle ciertas obras para ejecutar en la ciudad en detrimento de que pueda existir un concurso público donde las empresas ceutíes puedan participar y hacerse con alguna de estas obras. La Ciudad siempre se ha amparado en que al tratarse de una empresa pública esta realizará estas obras por un coste inferior y además podrá subcontratar a empresas locales para realizar las mismas, pero a todo ello ya se han encargado los grupos de la oposición de arrojar sombras en aquellas luces que el Ejecutivo local se afanaba en encender.
