En las costas de Ceuta, la tragedia de la inmigración continúa desarrollándose, con un dolor que se ha vuelto tristemente cotidiano. La reciente recuperación del cuerpo sin vida de un migrante magrebí es otro recordatorio de la cruda realidad que muchos intentan ignorar. Este joven, terminó en las aguas del litoral ceutí, es una víctima más de un sistema que parece haber fallado en su deber de proteger a los más vulnerables.
