A los responsables del área de Justicia se les debería caer la cara de vergüenza por la situación de dejadez que muestran las dependencias judiciales de lo Contencioso y de Vigilancia Penitenciaria. Es impensable que unas dependencias judiciales presenten el estado en el que se encuentran, con presencia de ratas, cucarachas, humedades, goteras, filtraciones, y un hedor que echa para atrás.
