Lo sucedido el pasado viernes durante la sesión plenaria sigue dando de qué hablar. Que existieron graves insultos no es discutible, y por supuesto que eso es rechazable y reprobable. Pero también, en cierto modo como atenuante, hay que analizar desde donde viene dicha pérdida de papeles, siendo este hecho la insistencia de la diputada socialista sobre donde vive o deja de vivir el diputado del PP, Emilio Carreira, hurgando en una herida sobre una cuestión personal del portavoz del grupo parlamentario popular, que hizo saltar, y de mala forma, a Carreira.
