Aunque esto parezca subrrealista, hoy celebramos nuevas elecciones; las cuartas en cuatro años. Parece el cuento de nunca acabar, pero es la realidad y como tal debemos asumirlo los españoles. Aquí no cabe otra que ir a votar, asumir nuestra responsabilidad de ciudadanos y participar en la Fiesta de la Democracia. Todo lo que no sea eso no vale absolutamente de nada, pues resulta muy fácil quejarse y echar peste cuando ni siquiera asumimos nuestras responsabilidades.
