La nueva presidenta del Congreso de los Diputados se ha estrenado, como estaba programado, siendo una discípula de un Sánchez dictador que lo tiene todo medido al milímetro, controlando los tiempos a su interés, manejando el Congreso como le sale de las pelotas y dejando constancia de que en este país, ciego completamente ante el panorama político que se nos presenta, al parecer todo vale, teniendo como justificación que “es que yo siempre he sido del PSOE”.
