El movimiento masivo de ceutíes hacia la península durante los días festivos del primero y del tres de mayo ha puesto de relieve una realidad que no podemos obviar: la falta de oferta de ocio y cultura en nuestra ciudad. En un panorama donde las opciones de entretenimiento y desarrollo personal son limitadas, muchos de nuestros conciudadanos aprovechan cualquier oportunidad para cruzar el estrecho en busca de nuevas experiencias y actividades que enriquezcan sus vidas.
