La noticia del vertido de fuel en la dársena del Puerto de Ceuta esta semana ha sacudido a nuestra comunidad. La indignación y preocupación son palpables entre los ciudadanos, y con razón. No solo se trata de un daño ambiental grave, sino también de un recordatorio contundente de la necesidad urgente de responsabilidad y prevención en nuestras operaciones portuarias.
