Esta semana, jueces de la Corte de Pisa han visitado Ceuta para conocer de primera mano el sistema judicial español, en un intercambio de experiencias que, en teoría, debería enriquecer la justicia de ambos países. La cooperación internacional en este ámbito es siempre bien recibida, ya que permite a las distintas naciones aprender unas de otras y fortalecer sus instituciones. Sin embargo, para que este intercambio sea realmente útil y justo, debe hacerse con plena transparencia, y aquí es donde surge la necesidad de una reflexión crítica sobre la situación en Ceuta.