Para una ciudad como Ceuta que cuenta con muy pocos kilómetros cuadrados debería ser una auténtica vergüenza que hubiera edificios que estuvieran abandonados durante muchos años.
Para una ciudad como Ceuta que cuenta con muy pocos kilómetros cuadrados debería ser una auténtica vergüenza que hubiera edificios que estuvieran abandonados durante muchos años.
El público de Ceuta ha demostrado que suele responder positivamente cuando se programan actividades culturales que valen la pena. La prueba más evidente se ha tenido los dos últimos fines de semana con motivo de los conciertos ofrecidos por Miguel Poveda y por el dúo integrado por Pasión Vega y Noa.
Este medio informativo ha sido el único que adelantó, en su edición de ayer, el “despido” más que probable que se iba a producir del grupo musical Malamanera, que tenía previsto actuar en las Fiestas Patronales.
Es difícil que en esta ciudad pase algo cuando alguno está imputado o investigado por cualquier causa. Siempre decimos que las noticias suelen tener tres días de subida (como el levante), otros tres de bajada y luego quedan en el cajón del olvido.
Un grupo de los que se llaman organizaciones no gubernamentales acaba de “inventar” otra caravana para ir, en esta ocasión, hasta Melilla para reivindicar los derechos humanos en las fronteras de esta ciudad y de Ceuta.