En una ciudad como Ceuta donde casi todos nos conocemos, resulta que ya muy pocos pueden engañar a la mayoría.
En una ciudad como Ceuta donde casi todos nos conocemos, resulta que ya muy pocos pueden engañar a la mayoría.
La delegación en Ceuta de la agencia EFE daba ayer a conocer en primicia la situación en la que se encuentra el yate Conde de Montecristo, propiedad de Francisco Correa, y que se encuentra varado en nuestra ciudad desde hace varios años.
Que nuestra ciudad es muy diferente a otras es algo que salta a la vista. Aquí, desgraciadamente, una noticia es noticia dependiendo del punto del que se mire o mejor dicho del medio de comunicación que trate o no la información, es así de claro.
Nuestra ciudad es tan especial que, pese a su corta y reducida superficie, se permite el lujo de no recurrir a edificios que llevan muchos años abandonados para construir nuevas instalaciones. Eso parece dar igual.
Mucho se había hablado en un corto espacio de tiempo sobre la presencia de los MENA en el puerto. Se había comentado que se estaban adoptando medidas o que se iban a poner en marcha una serie de acciones tendentes a aminorar la presencia de estos menores en la zona portuaria. Sin embargo, la realidad es muy distinta.