La Ciudad ha explicado que el río rojo que salía este miércoles por un caño en la playa de la Almadraba se ha producido por el vertido de sangre, procedente del rito del sacrificio, en los imbornales de recogida del agua de lluvia, tanto del viario público como de los patios privados. Parece que no es necesaria más explicación en pleno siglo XXI, en el que algunos siguen con la cantinela y el consuelo de que Ceuta tiene agua 24 horas.
