Hace 35 años que no se producen fugas de presos etarras de las cárceles de España, sin duda un logro después de haber vivido años muy convulsos entre los 70 y los 80, donde se llevaron a cabo fugas muy variopintas, aunque quizás la más importante y que incluso hizo tambalear la institución fue la que se produjo hace 43 años en Segovia, cuando 29 presos, 24 de ellos pertenecientes a ETA, huyeron de la prisión construyendo un túnel que los condujo a un colector. Aunque casi todos los evadidos fueron detenidos con posterioridad, cuatro etarras lograron llegar a Francia, y quedó en entredicho el trabajo de los funcionarios de prisiones que ese día estuvieron de servicio, y que fueron los grandes culpables de ese lamentable y peligroso hecho para la ciudadanía española.