Desde el Movimiento entienden fundamental la inclusión en la Feria de nuestra ciudad, de un horario cualquiera de los días que se señale mientras duran nuestras fiestas, en el que se apaguen las luces y la música de las atracciones de la “calle del infierno” con el objetivo de facilitar la asistencia de niños y adultos con Trastorno del Espectro Autista, para ofrecerles una experiencia que esté libre de este tipo de estímulos sensoriales.
