Cuando Ángel María Villar cayó en desgracia y estalló el caso Soule, con detención incluida, todos los miembros de su directiva lo apoyaban para que siguiera en el cargo. Sin embargo, de golpe y porrazo, Rubiales ganó las elecciones con el apoyo de todos los que estaban imputados en este asunto. Y entonces el caso Soule se durmió, se empantano. Tal vez sea una coincidencia que todos pensaran lo mismo y utilizaran la misma estrategia, pero al parecer fue casualidad.