La situación en las playas de Ceuta tras la invasión marroquí en nuestra frontera es insostenible. Muchos de los ceutíes que acuden a las playas son testigos de la suciedad que se acumula en ellas y en los aledaños. La utilización de las duchas como aseo personal, la acumulación en determinadas zonas de excrementos y orinas, y vecinos que denuncian intentos de robo y continuas peticiones de dinero.