Varios expertos han coincidido en afirmar que las próximas elecciones generales del 23 de julio en España plantean un escenario lleno de incertidumbre en cuanto a la relación futura del gobierno con Marruecos, poniendo de manifiesto que salga el gobierno que salga, y especialmente si este es de derechas, podría desencadenar nuevamente una marcada exhibición de poder por parte de Marruecos.