La reciente reunión extraordinaria de la Asamblea de Ceuta para designar a las personas que conformarán las mesas electorales en los comicios del 23 de julio ha despertado una mixtura de sentimientos entre los ceutíes. Mientras se hace evidente la importancia de esta labor en el ejercicio democrático, no podemos obviar el impacto personal que supone para aquellos que se ven obligados a cancelar sus vacaciones. La decisión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado a más de uno con un sabor amargo y una sensación de frustración.
