En el siempre dinámico escenario político, resulta lamentable constatar cómo algunas figuras prominentes pueden incurrir en la doble moral, cambiando de perspectiva de manera abrupta cuando las circunstancias así lo demandan. Un ejemplo reciente de esta volatilidad ideológica lo encontramos en la diputada localista Fatima Hamed, líder del MDyC en Ceuta.
