En el continuo esfuerzo por reconocer y preservar la diversidad cultural, la sociedad contemporánea se encuentra ante la oportunidad de dar un paso significativo hacia la inclusión y el respeto por la diversidad lingüística. La propuesta de considerar la Lengua de Signos como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial representa un hito importante en este viaje hacia la equidad y el reconocimiento de las distintas formas de comunicación.
