Los espigones de Benzu y Tarajal en Ceuta han sido testigos mudos de una tragedia que se repite con una frecuencia insoportable.
Los espigones de Benzu y Tarajal en Ceuta han sido testigos mudos de una tragedia que se repite con una frecuencia insoportable.
En los últimos días, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha salido a felicitar a su sindicato en Ceuta por lo que él considera un logro sobresaliente: la municipalización en menos de un año de dos servicios esenciales para la ciudad autónoma, el Servicio de Autobuses y el de Limpieza. Sin embargo, es imperativo dejar las cosas claras y desmontar esta narrativa, ya que parece que el Sr. Sordo no está tan bien informado como debería.
El pleno de la Asamblea ha aprobado modificaciones significativas en la ordenanza del Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI). Estas reformas buscan impulsar el sector local y respaldar proyectos estratégicos que promoverán el crecimiento económico sostenible en nuestra ciudad.
En el panorama mediático de Ceuta, el periódico El Faro parece ser más un farolillo de la administración local que un faro de información objetiva y crítica. No es desconocido el papel fundamental que la publicidad institucional desempeña en el sostenimiento económico de los medios de comunicación, pero, en el caso de El Faro, la línea entre la publicidad necesaria y la complicidad encubierta se vuelve borrosa.
Hay muchas frases para definir lo que está ocurriendo en el seno del PSOE de Ceuta, aunque la que más se puede asemejar es la de 'Cría cuervos y te sacarán los ojos'.