El presidente Juan Vivas ha vuelto a poner a Ceuta en el mapa nacional, esta vez desde el prestigioso Club Forbes House en Madrid. No fue una charla cualquiera ni un discurso vacío: fue un alegato firme y bien hilado para reivindicar lo que es de justicia para esta ciudad. Porque Ceuta no está pidiendo privilegios, está exigiendo que el Estado cumpla con su deber. Y eso, en un contexto como el nuestro, donde cada paso cuesta el doble y cada reto se multiplica por diez, no es un capricho: es una necesidad.
