Escuchar a Juan Luis Aróstegui hablar en el pleno de racismo es, cuanto menos, gracioso. Y lo es porque parece que los racistas son únicamente aquellos ceutíes que secundaron una movilización convocada hace unos días en contra de los MENA, esos “angelitos” que campan a sus anchas por el puerto de nuestra ciudad con no muy buenas intenciones.
