Han sido ya tantos encuentros, cumbres, reuniones o como se les quiera llamar que la gente está un poco desconfiada. Es lo que pasa cuando se prometen muchas cosas y luego no se cumplen.
Han sido ya tantos encuentros, cumbres, reuniones o como se les quiera llamar que la gente está un poco desconfiada. Es lo que pasa cuando se prometen muchas cosas y luego no se cumplen.
En la noche del miércoles el Ejército de Tierra “nos sorprendía” con unas maniobras militares desarrolladas desde la fortaleza del Hacho. Se trataba del lanzamiento de munición trazadora, en una “convocatoria” que estaba perfectamente autorizada por la autoridad correspondiente.
En las sesiones plenarias de la Asamblea ya nos estamos acostumbrando a los insultos y a las descalificaciones, por aquello de que algunos se piensan que están totalmente libres para decir lo que quieran, donde quieran y cuando quieran.
Ahora resulta que la culpa de que los menores marroquíes se encuentren deambulando por el puerto es de los ceutíes o al menos de esos ciudadanos que piensan que estos niños son unos auténticos delincuentes que lo único que hacen es sembrar el pánico en esa zona portuaria.
En los últimos tiempos las sesiones plenarias se han convertido en un buen escaparate para que muchos diputados de la Asamblea ceutí, que apenas tienen intervenciones a lo largo del año, gocen de la oportunidad de tener sus “minutos de gloria”.