En esta ciudad hay una mala costumbre en el sentido de que determinadas instituciones -cuyos nombres, por ahora, vamos a reservarnos- utilizan a los medios de comunicación cuando les interesa o cuando han hecho algo relevante que merece la pena que conozca toda la ciudadanía.
En esta ciudad hay una mala costumbre en el sentido de que determinadas instituciones -cuyos nombres, por ahora, vamos a reservarnos- utilizan a los medios de comunicación cuando les interesa o cuando han hecho algo relevante que merece la pena que conozca toda la ciudadanía.
Es una técnica que no es nueva, pero que en los últimos tiempos aparece con una mayor intensidad, sobre todo teniendo en cuenta que el panorama informativo tan abierto y con muchos medios ha provocado que algún medio, celoso de información, siempre se encuentre implorando tener algún dato más. Simplemente, por aquello de decir que son los mejores.
Y esta situación conlleva a que algunas instituciones no duden en abrir sus puertas cuando quieren dar a conocer algo importante que han realizado pero que las cierren cuando el asunto que se les requiere no les hace mucha gracia. Es así de triste.
Sin embargo, como hoy en día existen medios de comunicación que están “a la que salta” es normal que existan estas diferencias de trato en las que algún día profundizaremos porque hay algunos que tienen la cara como el cemento armado.

