En la mañana de ayer dimitía el presidente nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, que tras los pésimos resultados obtenidos, donde ha perdido cerca de medio centenar de diputados, ha decidido alejarse del mundo de la política y dar paso a nuevas alternativas “por el bien del partido y de España”. Esa es la actitud que debe tomar un político y, más allá de que se esté de acuerdo o no con la ideología política del señor Rivera, ha dado una clase magistral de lo que se debe hacer en estos casos en los que la ciudadanía insiste en no darte el respaldo.
