La Policía Nacional atendió a un turista alemán que llevaba dos días en la calle, sin conocer la Ciudad ni hablar una lengua común, después de perder sus pertenencias. Los agentes, al darse cuenta de su aspecto y la mirada totalmente desorientada, fueron a su encuentro. Desde un primer momento, ya en comisaria, se le ofreció alimentos, agua y cuidados básicos.
