La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha expresado su profunda lamentación y condena ante la reciente "brutal agresión" sufrida por el árbitro Antonio Pozo a manos de jugadores juveniles y el padre de uno de ellos, luego de un partido disputado en Ceuta. Este deplorable acto de violencia, que dejó al colegiado con heridas y en estado de shock, ha generado una justificada indignación en el mundo del fútbol y pone de manifiesto la urgente necesidad de tomar medidas contundentes para erradicar la violencia en el deporte.
