En un alarde de claridad y pragmatismo, el sindicato CCOO ha salido al paso exigiendo a la empresa Trace que tome medidas concretas para prevenir el acoso callejero a sus trabajadores. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es: ¿qué tipo de medidas son las adecuadas para combatir tan insidioso problema? ¿Tanques, francotiradores o acaso se espera que los empleados lleven su propio arsenal?
