Otra vez. Sí, otra vez. La hornacina del Cristo del Puente ha sido objeto de un ataque vandálico, un acto que no solo daña el patrimonio cultural y religioso de nuestra ciudad, sino que también refleja una preocupante falta de respeto y valores en nuestra sociedad. Apedrear un símbolo que, más allá de las creencias religiosas, es parte de la historia y la identidad de Ceuta, es un insulto a todos los ceutíes.
