En el día de ayer, en la puerta del Ayuntamiento, se guardó un minuto de silencio por la última víctima de violencia intrafamiliar. En esta ocasión un hombre de 35 años era asesinado en Bilbao después de que su esposa, autora confesa de los hechos, le asestara tres puñaladas en el pecho y en el costado.
