El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, aseguró este martes que la Ciudad estudia actuaciones de mayor envergadura en la Bahía Sur, incluido un posible refuerzo de espigones y arrecifes, para reducir los problemas de acumulación de arena y sedimentos en el foso de San Felipe.
El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, aseguró este martes que la Ciudad estudia actuaciones de mayor envergadura en la Bahía Sur, incluido un posible refuerzo de espigones y arrecifes, para reducir los problemas de acumulación de arena y sedimentos en el foso de San Felipe.
Ramírez realizó estas declaraciones al hacer balance de los recientes trabajos de dragado ejecutados en la zona, una actuación que calificó de “muy compleja” debido a los condicionantes patrimoniales, medioambientales y técnicos existentes.
Según explicó, la intervención permitió alcanzar profundidades cercanas a los 2,5 metros en la mayor parte del foso, mejorando considerablemente la navegación en uno de los puntos que presentaba mayores dificultades para las embarcaciones.
El portavoz recordó que existían zonas donde apenas había 60 centímetros de profundidad, lo que generaba riesgo de colisión para algunos barcos.
Durante los trabajos, además, se localizaron residuos de gran tamaño y una especie de plataforma endurecida en el fondo del foso cuya retirada completa no resulta posible debido a las limitaciones existentes para utilizar maquinaria pesada en la zona.
Ramírez señaló que la Ciudad mantendrá un seguimiento técnico permanente del estado del foso para evitar que vuelva a producirse una acumulación prolongada de sedimentos como la registrada durante los últimos años.
En este sentido, explicó que el principal problema se encuentra en el desplazamiento continuo de arena desde la Bahía Sur hacia el foso y la zona del Tarajal, por lo que el Ejecutivo considera necesario actuar sobre los espigones y estudiar soluciones estructurales de mayor alcance.
Entre las medidas analizadas figuran nuevos arrecifes y actuaciones de refuerzo en los espigones actuales, una intervención que, según indicó, permitiría retrasar durante años la aparición de nuevos problemas de sedimentación.
Ramírez defendió que la actuación ejecutada recientemente ha cumplido el objetivo prioritario de garantizar una profundidad suficiente para el tránsito de embarcaciones y recordó que se trata de una obra que llevaba mucho tiempo sin realizarse.
Durante la comparecencia, el portavoz también se refirió a la situación de la playa de San Amaro, donde la Ciudad prevé ejecutar nuevos aportes de arena aprovechando las actuaciones de emergencia desarrolladas actualmente por Costas en distintos puntos del litoral ceutí.
Según indicó, el objetivo es mejorar las condiciones de una playa que sufre una importante pérdida de arena, aunque defendió que la zona dispone ya de los servicios básicos habituales, incluidos módulos, sombrillas, duchas y equipamiento de socorrismo.
Ramírez insistió en que San Amaro no tiene consideración de playa urbana, aunque destacó que la Ciudad mantiene servicios similares a los existentes en otras zonas del litoral ceutí.


