El pasado 14 de marzo se aprobaba el real decreto que obligaba a los españoles a permanecer en sus domicilios, excepto aquellos que desempeñasen labores necesarias para afrontar la crisis. Las únicas salidas contempladas eran, y son, de carácter sanitario, para adquirir alimentos o bienes de primera necesidad, pasear al perro, necesidades básicas en general.
El pasado 14 de marzo se aprobaba el real decreto que obligaba a los españoles a permanecer en sus domicilios, excepto aquellos que desempeñasen labores necesarias para afrontar la crisis. Las únicas salidas contempladas eran, y son, de carácter sanitario, para adquirir alimentos o bienes de primera necesidad, pasear al perro, necesidades básicas en general.
Hoynos acercamos al pico de contagios, tan solo ha crecido 1,8% el número de infectados en las últimas 24 horas, y con 172.541 positivos nos acercamos al punto en el que comience a darse la famosa curva de bajada.
En las últimas 24 horas 567 personas han perdido la vida a causa del COVID-19. Se suman a una cifra que supera ya los 18.000 fallecidos. A nivel global se han superado los 2 millones de contagiados, en 185 países, y la cifra de muertos se sitúa en torno a las 120.000 víctimas.
La gente se pregunta hasta cuándo durará esta situación. Por lo pronto, y como mínimo, el estado de alarma se alargará hasta el 26 de abril, así lo aprobó el Congreso de los Diputados. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya anunció que probablemente se tenga que alargar aún más, por lo que el confinamiento en las casas puede durar hasta dos meses e incluso más, ya que los sanitarios advierten de que una segunda oleada sería aún más fuerte debido al número de personas ya contagiadas.


