El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) considera que la ciudad atraviesa una auténtica situación de emergencia sanitaria, consecuencia de la llegada masiva de inmigrantes a nado registrada durante los últimos días, un fenómeno que está incrementando aún más la presión sobre un sistema sanitario que ya arrastraba graves carencias estructurales. La llegada de cerca de 2.000 personas en apenas una semana y media ha desbordado los recursos de acogida y asistencia de la ciudad.
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) considera que la ciudad atraviesa una auténtica situación de emergencia sanitaria, consecuencia de la llegada masiva de inmigrantes a nado registrada durante los últimos días, un fenómeno que está incrementando aún más la presión sobre un sistema sanitario que ya arrastraba graves carencias estructurales. La llegada de cerca de 2.000 personas en apenas una semana y media ha desbordado los recursos de acogida y asistencia de la ciudad.
Para el colectivo médico, Ceuta se ha convertido en una auténtica zona de catástrofe asistencial, donde los profesionales sanitarios, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios de emergencia trabajan al límite para responder a una situación que hace tiempo dejó de ser puntual para convertirse en un problema permanente.
El sindicato advierte, además, de que este escenario podría agravarse todavía más ante un posible “efecto llamada” y la eventual llegada de decenas de miles de personas a Ceuta. Una presión de semejante magnitud resultaría completamente inasumible para unos servicios sanitarios, asistenciales y de emergencia que ya se encuentran al límite de su capacidad.
El sindicato quiere trasladar, además, su reconocimiento y apoyo a todos los profesionales sanitarios, a la Guardia Civil, Policía Nacional, Cruz Roja y al resto de servicios de emergencia, que están afrontando una situación extraordinaria con un enorme esfuerzo humano y profesional.
Cada una de las personas que alcanza la costa necesita una valoración sanitaria inmediata. Muchos llegan con cuadros de hipotermia, agotamiento extremo, lesiones traumáticas o síntomas compatibles con ahogamiento, obligando a movilizar recursos humanos y materiales que ya eran insuficientes antes de esta crisis.
A esta presión asistencial se suma el colapso del servicio de Radiodiagnóstico, que debe asumir un elevado número de pruebas destinadas a la determinación de la edad de los inmigrantes mediante radiografías de muñeca y ortopantomografías, desviando recursos que deberían estar destinados a la atención sanitaria ordinaria.
El SMC recuerda que esta situación no surge de manera inesperada, sino que es la consecuencia de años de falta de planificación y de una política sanitaria incapaz de reforzar los recursos de una ciudad sometida permanentemente a una presión asistencial excepcional.
Resulta especialmente llamativo que hace apenas unos meses el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, defendiera públicamente que Ceuta y Melilla ya no podían considerarse zonas o puestos de difícil cobertura, minimizando los problemas de captación de profesionales y asegurando que la situación había mejorado.
La realidad ha desmontado ese discurso.
Mientras desde Madrid se insistía en que Ceuta había dejado atrás esa condición, la ciudad afronta ahora una crisis que vuelve a demostrar precisamente lo contrario: una plantilla insuficiente, servicios tensionados y una presión asistencial que ninguna otra área sanitaria del país soporta en estas circunstancias.
El sindicato recuerda además que el drama humano continúa cobrándose vidas. En lo que va de 2026 se han recuperado 26 personas fallecidas intentando alcanzar Ceuta por mar, una tragedia que pone de manifiesto la gravedad de una situación que trasciende el ámbito migratorio y tiene también un enorme impacto sanitario y humanitario. Para el SMC, esta ya no es únicamente una crisis migratoria; es también una emergencia sanitaria que exige una respuesta inmediata del Estado.
La organización considera imprescindible reforzar de manera urgente los recursos humanos y materiales del Área Sanitaria de Ceuta, dotar de más profesionales a los servicios de Urgencias, Radiología, Atención Primaria y 061, y articular un plan extraordinario que permita atender una situación que supera con creces la capacidad ordinaria de la ciudad.
El sindicato advierte de que esta crisis coincide, además, con el periodo estival, la Operación Paso del Estrecho (OPE) y una plantilla médica que continúa sufriendo déficit de especialistas y sobrecarga asistencial.
Ceuta no necesita que se niegue la realidad desde un despacho en Madrid. Necesita que el Estado actúe.
Porque mientras el Ministerio de Sanidad continúa sosteniendo que Ceuta ha dejado de ser un territorio de difícil cobertura, los profesionales sanitarios siguen atendiendo una emergencia permanente con menos recursos de los que la situación exige.
La realidad no se cambia con declaraciones, sino con profesionales, planificación y decisiones. Y las soluciones reales que Ceuta necesita ya no pueden esperar.


