Caballas considera que las políticas activas de empleo que se aplican en nuestra Ciudad están mal diseñadas y peor ejecutadas. La conclusión de ello es que nos satisfacen a nadie. El problema estriba en considerar a "los parados" como un colectivo único y homogéneo, sin entender que no es lo mismo un padre de familia con cincuenta años y cargas familiares, que un joven de veinticinco en edad de formación. Por ello es preciso rediseñar las políticas activas de empleo, buscando instrumentos útiles para cada uno los segmentos afectados.
Caballas considera que las políticas activas de empleo que se aplican en nuestra Ciudad están mal diseñadas y peor ejecutadas. La conclusión de ello es que nos satisfacen a nadie. El problema estriba en considerar a "los parados" como un colectivo único y homogéneo, sin entender que no es lo mismo un padre de familia con cincuenta años y cargas familiares, que un joven de veinticinco en edad de formación. Por ello es preciso rediseñar las políticas activas de empleo, buscando instrumentos útiles para cada uno los segmentos afectados.
Caballas propone tres líneas de actuación diferenciadas:
1º.- Programas de Empleo para parados con cargas familiares de difícil o imposible acceso al mercado laboral, similares al PER que se aplica en Andalucía o Extremadura (garantizando una renta básica a cambio de trabajos para la colectividad, de manera indefinida, mientras dure la situación de paro). No existe ninguna razón para que otras comunidades disfruten de este recurso y Ceuta no, cuando las condiciones son muy similares.
2º.- Planes de Empleo para jóvenes, cuyo componente fundamental deber ser la formación y la adaptación al mercado laboral.
3º.- Planes para parados y paradas, expulsados temporalmente del mercado laboral, que pongan en el acento en el reciclaje profesional, como tránsito a la reinserción en nuevos yacimientos de empleo.



