El Gobierno de la Ciudad ha calificado este viernes como "lógica y aceptable" la decisión de la retirada de la mascarilla en los exteriores, aunque ha advertido que quiere "conocer los argumentos" de la ministra. Estaría bueno que desde la Ciudad no se viera como lógico y aceptable dicha decisión, especialmente, ya no porque la evolución pandémica tenga una tendencia de descenso, sino porque los ciudadanos ya no quieren más mascarillas, y estas deberían haber desaparecido desde hace tiempo.
El Gobierno de la Ciudad ha calificado este viernes como "lógica y aceptable" la decisión de la retirada de la mascarilla en los exteriores, aunque ha advertido que quiere "conocer los argumentos" de la ministra. Estaría bueno que desde la Ciudad no se viera como lógico y aceptable dicha decisión, especialmente, ya no porque la evolución pandémica tenga una tendencia de descenso, sino porque los ciudadanos ya no quieren más mascarillas, y estas deberían haber desaparecido desde hace tiempo.
Hoy en día, cuando todavía, lamentablemente, es obligatorio su uso, son numerosas las personas que se las quitan en cuanto pueden porque están cansados de llevarlas, además de los trastornos en nariz, garganta y oídos que las mascarillas están provocando.
En espacios exteriores, al aire libre, es un sin sentido mantener el uso de la mascarilla, a la vez que ha sido un sin sentido que hace unos días se aprobara en el Congreso de los Diputados el mantenimiento de las mascarillas y ahora se diga no a las mascarillas. Esa prórroga no se debería haber producido, máxime cuando los propios expertos aseguran que el uso de la misma en espacios exteriores no incide de ninguna manera ni en la propagación ni en el frenado del virus, y que se debería reforzar otra serie de medidas antes que el uso de la mascarilla, que debería eliminarse de una vez por todas.
