Lo que está pasando con la apertura de la aduana comercial en nuestra ciudad es un auténtico cachondeo, con el beneplácito de algunas autoridades que prefieren mantener el más absoluto silencio para no molestar al incómodo vecino llamado Marruecos.
Lo que está pasando con la apertura de la aduana comercial en nuestra ciudad es un auténtico cachondeo, con el beneplácito de algunas autoridades que prefieren mantener el más absoluto silencio para no molestar al incómodo vecino llamado Marruecos.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, volvía a convocar durante la jornada de este miércoles a los integrantes de la llamada Mesa del Diálogo Social, de la que forman parte los sindicatos y organizaciones empresariales, así como también estuvo presente la delegada del Gobierno, Cristina Pérez.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, comparecía públicamente este lunes para dejar claro que tiene previsto pedir al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, la "suficiente información" sobre la apertura de la aduana comercial en una reunión que espera mantener en Madrid.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, aprovechaba en el día de ayer una nueva intervención pública para dejar claro que Marruecos “no quiere” reabrir la aduana comercial con Melilla y crear una nueva en Ceuta porque cree que “están muy a gusto ahogando económicamente” a ambas ciudades autónomas.
Lo que está haciendo la Delegación del Gobierno de un tiempo a esta parte es una absoluta vergüenza. Desde esta institución no se informa de nada y los periodistas encuentran muchas pegas para poder acceder a determinados asuntos. Si tienen que ver con Marruecos, es mejor ni hablar.