Lo que está ocurriendo en la frontera del Tarajal sólo tiene una palabra: insoportable.
Lo que está ocurriendo en la frontera del Tarajal sólo tiene una palabra: insoportable.
Pasar por las inmediaciones del Teatro del Revellín y ver la programación cultural que tiene nuestra ciudad, sobre todo reservado para la “joya de la cultura ceutí” como es el teatro, es una auténtica pena y para echarse a llorar.
El Gobierno de Ceuta informaba ayer mediante su Gabinete de Prensa que el organismo Servicios Turísticos había decidido instalar una oficina permanente en el muelle de España para prestar atención a los turistas que llegan a nuestra ciudad a bordo de cruceros.
El Parque Marítimo del Mediterráneo está considerado como una de las perlas del turismo de nuestra ciudad, a pesar de que se trata de un recinto que lleva muchos pero que muchos años sin ofrecer absolutamente nada.
El puerto de Ceuta, que es la imagen de entrada a la ciudad a los viajeros que proceden de Algeciras, hace ya algún tiempo que se ha instalado en la imagen de un puerto sin vida y donde la delincuencia campa a sus anchas debido a la presencia de inmigrantes adultos y menores que han convertido esta zona en su lugar de “fechorías”.