La sanidad de Ceuta hace mucho tiempo que no atraviesa por buenos momentos y eso no lo decimos nosotros sino los propios profesionales que día tras día se tienen que enfrentar a infinidad de problemas.
La sanidad de Ceuta hace mucho tiempo que no atraviesa por buenos momentos y eso no lo decimos nosotros sino los propios profesionales que día tras día se tienen que enfrentar a infinidad de problemas.
Por mucho que venga la directora general del INGESA y que tenga buenas palabras, lo cierto es que la realidad es bien distinta, a pesar de que se quiera cubrir con un tupido velo. Aquí ya no se engaña a nadie.
La última de estas situaciones anómalas que muchas veces sólo se dan en nuestra ciudad se ha vivido recientemente cuando no se le pudo hacer una endoscopia a una paciente por un derrame intestinal porque no había médicos de digestivo en esos momentos.
Sin duda, todo ésto no es más que un suma y sigue en un cúmulo de situaciones sorprendentes y poco imaginables que hacen que los ceutíes tengan que recurrir, cada vez más, a la sanidad privada y no precisamente en Ceuta sino en la península. Poca confianza en la sanidad y con razón.
