El PSOE de Ceuta ha decidido mover ficha y solicitar información sobre los informes de riesgo en edificios y colegios de la ciudad. La medida, más que un acto político, debería ser vista como un recordatorio de que la prevención no es opcional: es imprescindible. Como dice el refrán, “hombre prevenido vale por dos”, y en cuestiones de seguridad, nunca sobra estar un paso adelante.
El PSOE de Ceuta ha decidido mover ficha y solicitar información sobre los informes de riesgo en edificios y colegios de la ciudad. La medida, más que un acto político, debería ser vista como un recordatorio de que la prevención no es opcional: es imprescindible. Como dice el refrán, “hombre prevenido vale por dos”, y en cuestiones de seguridad, nunca sobra estar un paso adelante.
No podemos olvidar que detrás de cada informe hay vidas, tanto de quienes trabajan como de quienes estudian o viven en estos espacios. Saber qué riesgos existen no es un simple trámite burocrático: es un acto de responsabilidad que debería ser compartido por todas las administraciones. La transparencia en estos informes debería ser la norma y no la excepción, porque todos tenemos derecho a conocer el estado real de los lugares que frecuentamos.
Además, solicitar esta información pone sobre la mesa un debate más amplio: ¿cuántos edificios y colegios cumplen con los estándares de seguridad adecuados? La prevención implica inversión, inspección periódica y, sobre todo, voluntad política. No basta con reaccionar después de un accidente; el objetivo debe ser anticiparse a él.
Que el PSOE haga esta petición puede verse como un empujón necesario a la gestión municipal. Recordemos que la seguridad no tiene partido político; lo que cuenta es que se tomen medidas concretas y eficaces. En este caso, pedir transparencia y revisar informes no es un juego de políticos: es un acto de sentido común.
Más vale prevenir que lamentar. Ceuta necesita un compromiso firme con la seguridad de sus ciudadanos, empezando por los colegios y edificios más vulnerables. Porque, al final del día, un hombre prevenido realmente vale por dos, y una ciudad prevenida vale mucho más.
